Esta sistematización recoge la experiencia de 300 mujeres rurales de 10 municipios de Cundinamarca que fortalecieron sus capacidades en producción agroecológica, seguridad alimentaria y asociatividad. A través de huertas, plantuladeros y mercados campesinos, diversificaron su producción, mejoraron su alimentación y fortalecieron su autonomía económica y liderazgo territorial.